El que come y no convida tiene un sapo en la barriga

De norte a sur, de este a oeste, las palabras de este texto nos invitan a cuestionarnos por los alimentos: dónde están, quiénes los producen, cuántas personas comen hoy en día y cuántas no tienen un bocado para llevarse a la boca.

Es la experiencia de una mujer que, a través de sus prácticas artísticas, de su mirada/cuerpo, recorre y nos lleva de la mano por sus derivas, siempre abiertas a otras y otras más.

En ese ida y vuelta aparece la conversación, la imagen que nos lleva a presentir nuevos territorios.

Entonces, de modo colectivo —siempre es mejor en colectivo—, surge una propuesta de aventura que invita a mover-nos, contemplar-nos y activar-nos juntxs, porque siempre deberíamos tener un plato de comida y amistades con quienes compartirlo.

junto a Casita editorial Mitote y Zinería